Fumadores de opio ,Poblado tribal

Laos, es uno de los países con mas fuerza étnica de todo el sudeste asiático y es que bajo una misma bandera habitan diferentes grupos con religiones , cultura e idiomas diferentes , como los fumadores de opio del sur del país.

Mujer fumando opio

Mujer fumando opio

Esta riqueza cultural nos permite apreciar un sinfín de costumbres y formas de vida que perduran desde muchos años atrás y que por suerte todavía hoy están vivos.

Pero no por ser antiguas y ancestrales, significa que nos agraden o las entendamos y muchas de estas maneras de vivir distan mucho de lo que nos parece correcto en nuestros países, como los fumadores de opio.

Laos, como sus vecinos , es un país con una gran cantidad de plantaciones de Opio para la venta y el consumo y aunque la exportación del todo ilegal de esta planta está prohibida y controlada por las autoridades del país , su consumo , todavía hoy esta patente, especialmente en estas pequeñas minorías étnicas acostumbras a su uso desde siempre.

Casas de la aldea Katu

Casas de la aldea Katu

En nuestro viaje por la Meseta del Bolaven en el sur de Laos , tuvimos la suerte de visitar un poblado de la etnia Katu,.

Esta aldea  tenía la peculiaridad de que sus habitantes a partir de los 4 años de edad , comenzaban a fumar lo que según intentaban decirnos era tabaco, pero en realidad era opio.

Niños espectantes ante nuestra visita

Niños expectantes ante nuestra visita

La mirada de estas personas estaba totalmente perdida y una especie de tristeza adornaba un lugar extraño y gris.

Es uno de los puntos mas oscuros que hemos visto en nuestros viajes junto a alguno de Camboya, pero ver a niños muy pequeños “colocándose” sin parar , es algo difícil de quitarse de la mente.

Niño Katu

Niño Katu

Los pequeños son extremadamente cordiales y aprovechan cualquier visita para formar revuelo a su alrededor y curiosear todo lo que se les permita, lógico , por otro lado.

Niño Katu

Niño Katu

Muy sucios y dejados, los habitantes de este poblado viven en condiciones precarias y las enfermedades e infecciones se adueñan de la zona.

Aparentemente la mayoría de estos chiquillos disponían de algunos síntomas de bronquitis y otras afecciones a las que les resulta prácticamente imposible enfrentarse por las pocas posibilidades económicas que tienen.

Los Katu del poblado de Kongpungtai, guardan bajo sus casas elevadas, los ataúdes en los que serán enterrados cuando fallezcan y estos son reciclados y reutilizados en las familias con menos recursos. 

Esta tradición mas que tétrica nos acabó de sorprender al ver pequeños ataúdes usados con los chiquillos fallecidos.

Ataudes bajo las casas

ataúdes bajo las casas

La aldea esta llena de pequeñas plantaciones de café , y vegetales, indispensables para la vida diaria y donde el opio no está a la vista.

La economía principal esta sustentada por la agricultura y la caza de sus habitantes , que a través de la tierra consiguen lo necesario para subsistir.

Las plantaciones de cacahuetes son muy habituales en la zona y una buena fuente de ingresos para los lugareños.

Recolectando cacahuetes

Recolectando cacahuetes

La mayoría de familias conviven con otras en la misma casa, ya que así resulta mas sencillo y barato y comparten gastos. Es fácil que en cada cabaña duerman hasta 25 personas.

Niña Katu

Niña Katu

Varias Ong ‘s están colaborando con un proyecto que consiste en cambiar las condiciones en las que habitan estos laosianos olvidados por el mundo y permitirles disfrutar de algo tan necesario como la educación o la sanidad.

Ya se ha construido una pequeña casa, en la que los niños pueden estudiar y se guardan libros que han llegado hasta aquí a través de donaciones.

Curioseando

Curioseando

Se espera que a través de la escolarización  los mas jóvenes tengan un mejor porvenir lleno de oportunidades y lejos del ostracismo que les provocan sus tradiciones mas nocivas.

Fumar es una costumbre que se traspasa de generación en generación en Kongpungtai , sin que nadie perciba lo dañino que resulta para la salud especialmente de los mas jóvenes y la dependencia que les crea, siendo esta practica la principal impulsora de enfermedades e infecciones que causan la muerte a menores cada año.

Los mas pequeños son los mas vulnerables pero de igual manera los que mas fácil borraran de su mente esta horrible costumbre que gracias a la ayuda de algunas organizaciones , esperemos pronto se termine.

La Pipa

El modo de fumar el Opio en Kongpungtai es a través de una pipa cilíndrica de madera de unos 80 centímetros de longitud.
En ella queman tabaco y opio y los mezclan con agua, que al absorber produce un ruido terrorífico que acompaña la calada. Poco después los ojos del individuo se convierten en dos canicas brillantes y la mirada se pierde.

Nieto observando fumar a su abuela

Nieto observando fumar a su abuela

Las madres fuman con los bebes al lado , por lo que desde antes que la tradición les permita fumar, ya están inhalando el humo.

Madre fumando con su bebé

Madre fumando con su bebé

La edad de iniciación es a los 4 años pero no hay una edad limite para dejar de fumar y es habitual observar a los mas ancianos fumando opio.

No siempre lo fuman en Pipa y a veces usando hojas de palmera se lían cigarrillos de esta planta

Anciana fumando

Anciana fumando

Aunque ellos no son conscientes y de hecho seguramente nunca se lo  hayan planteado , la dependencia y adicción que tienen les impide ver mas allá seguramente porque su vida tampoco les hace pensar en el futuro y porque sus costumbres llevan practicándose desde muchos años atrás.

Es difícil ayudar , porque antes hay que hacerles entender , que lo que sus padres , abuelos y hermanos les han enseñado , es malo para ellos y poner en duda su legado es una manera complicada en enfocar el tema.

Esperemos que la ayuda exterior pueda cambiar la vida de estos Katus y hacerles comprender lo nocivo para su salud que resulta el opio.

Joven fumando

Joven fumando

Será difícil pero con el tiempo se conseguirá, solo esperamos que sea sin quitarles su cultura y lengua y sin inmiscuirse en otras tradiciones que no afectan para nada su bienestar físico.

La entrada para visitar este poblado cuesta 5000 kips que se destinan a la alfabetización y educación de los mas pequeños….

Hay un chico Katu que habla un correcto inglés y nos informará sobre el modo de vida de esta minoría..

Visitar esta aldea de Fumadores de Opio , nos permite acercarnos mas a una realidad que permanece escondida en muchos países, como pudimos ver en nuestra ruta por Laos de tres semanas.