Fiesta del deporte

El pasado 6 de Marzo se celebró en Barcelona una de las grandes fiestas del atletismo, La Maratón.

Esta “carrera” de 42 Kilómetros 195 metros es una de las pruebas mas duras para los aficionados a correr, pero a su vez posiblemente una de las máximas aspiraciones que pueda tener un corredor.

La gran mayoría de los participantes son aficionados y solo unos pocos son deportistas de élite.

Este año en la ciudad de Barcelona se batió el récord de participación en la ciudad ascendiendo el numero de atletas a 15075 , convirtiéndose en uno de las mas importantes de Europa.

Todo el recorrido estuvo acompañado de miles de aficionados, familiares y curiosos que se dejaron la garganta animando a todos los atletas que seguían el circuito. Si queréis ver el recorrido podéis hacerlo aquí.

Esta edición tuve la oportunidad de participar en mi primera Maratón , acompañado de mi hermano que me ilustró y me aconsejó en todo momento , lo que en realidad fue mejor que la carrera en si , porque pude disfrutar de un acontecimiento fantástico al lado de una de las personas que mas quiero y admiro.

Durante el recorrido las sensaciones que se van viviendo varían según el kilómetro en el que te encuentras.

Los primeros se viven por todos los atletas en un tono festivo y de ilusión incluso cantando y gastando bromas. A partir del kilómetro 12 el panorama cambia y la concentración en mantener un ritmo se apodera de cada corredor.

Cuando llegamos al 21 (media maratón) , uno tiene la sensación de que será fácil, ya que al llevar un ritmo tranquilo las piernas están frescas.

A partir del 28, te das cuenta de que las piernas para nada están frescas y el cansancio se apodera de ellas a su vez que la mente ve la meta muy lejana. Este es el peor momento… al menos para mi

Una vez atravesado el 35 tu mentalidad cambia y el final se ve mas cerca, pero hacer un esfuerzo cuesta muchísimo y en mi caso , las piernas estaban agarrotadas y los tobillos doloridos.

Desde este punto hasta el Kilómetro 40 el sufrimiento fue total y por mi cabeza pasó la idea de abandonar, pero gracias a mi hermano , continué…. y al final llegué a la meta ante la expectación de miles de aficionados que esperaban a todos los atletas animando sin parar.

Por fin llegamos

Por fin llegamos

La sensación al atravesar la meta es única y en ese momento los tiempos y posición quedan al margen y la satisfacción personal supera lo imaginable.

Durante la maratón estuvimos apoyados en todo momento por Vane y Dolça que corrieron casi lo mismo que nosotros moviéndose por diferentes puntos del recorrido para mostrarnos su apoyo incondicional y animarnos…. Así que la victoria de terminar también es suya…

También acudió “al rescate” mi gran amigo David que al no poder correr por una lesión no quiso perderse el evento y vino a darnos sus ánimos y a sacarnos unas cuantas fotos, así que el también es participe de la maratón y también un ganador.

Agradecer la presencia de mis padres que aun sabiendo de las aglomeraciones a las que se verían sometidos, acudieron a ver como sus dos hijos conseguían un gran reto juntos.

Y como no darle las gracias a mi hermano David, que durante mucho tiempo ha estado insisitiéndome en que dejara de fumar y volviera a hacer deporte.

Sin el no hubiera sido posible , así que esta entrada va para todos ellos y especialmente para el , porque lo mejor de haber echo una maratón no fue hacerla en si , sino hacerlo junto a el…

Mi tiempo al final fue de 3.59.15 h y las de mi hermano 3.51.45…. Pero realmente esto es secundario, aunque para el año que viene ya tenemos el objetivo de superarlo.